Imagina un lugar donde la sensación de que algo muy malo está a punto de ocurrir…


Esas son las casas que cobijan a los miembros de los Heraldos del Evangelio.
Aquel aparente “cielo” no pasa de ser un infierno, constantemente las personas que allí viven son exigidas a cada movimiento, desde el simple acto de lavarse las manos hasta los pensamientos más profundos… Todo es determinado y de alguna manera vigilado, el “ordo de costumbres” determina todo, y quien lo sigue será más parecido a su líder y alcanzará laperfección y consecuentemente la santidad.Ya en el inicio, la presión para que los niños sean perfectos es muy grande. Los pequeños son sometidos a un régimen disciplinario con castigos que afectan profundamente en lo psicológico y la mayor arma es el miedo:

  • Miedo de apegarse a los padres;
  • Miedo de no usar el hábito o las botas;
  • Miedo a no adaptarse o ser aceptados;
  • Y el miedo de la “Bagarre” (fin del mundo, previsiones que se iniciaron con Plinio Correa y el fundador Joao Cla Dias continúa haciendo diversas veces sobre la caída de un meteorito).

Ya en los primeros contactos con el grupo, los niños reciben esa información del propio Joao Clá, en alguna misa donde una simple mirada de él es disputada. Allá se informa que la “Bagarre” no pasará de este año (no importa el año, no pasa de éste) y que los mejores serán seleccionados, que tendrán que luchar contra los mundanos revolucionarios (incluyendo padre y madre).
Si no es en una misa, será en las reuniones de Plinio Correa de Oliveira que son escuchadas durante la refección, o será en conversas informales con otros miembros del grupo, donde se mencionará algún “pequeño hecho” sobre la llegada de la “Bagarre” o sobre algo terrible que le pasó a alguien que dejó el grupo.
Una de las justificativas para el sinnúmero de prórrogas de la fecha de este castigo que alcanzará toda la tierra es que la CULPA es de los propios miembros del grupo, debido a su indiferencia e infidelidades.
Las enfermedades mentales son peligrosas, principalmente por no ser aparentes, dificultando la identificación y el tratamiento.
Trastornos de ansiedad, depresión, crisis de pánico, esquizofrenia y otras enfermedades son IGNORADAS mientras el miembro pertenece al grupo, sin embargo, esa es una de las mayores causas de “devolución” de los miembros a sus familiares.
Inculcan al niño que él tiene vocación, pasando a usar el hábito y, de repente, sin ninguna justificación, los Heraldos mandan al joven de vuelta para casa. Los casos de niñas que llegaron a hacer votos perpetuos y fueron devueltas para sus familias causa gran espanto. ¿Cómo lidiar con la idea de que tenías una vocación de por vida y simplemente la vocación desapareció?El alejamiento del convivio social promovido, desde que el niño pasa a frecuentar las sedes locales, es el mayor factor para dificultar el reingreso a la sociedad. Más allá del miedo de volver a tener una vida “normal” la idea de que al desligarse de los Heraldos la persona está automáticamente condenada es perturbadora.
El bullying con el niño que va a casa de los padres o llama a la familia, aislándolo y llamándolo de “sabugo”, “mocorongo” es practicado incluso por los miembros más viejos hacia los más nuevos.
NO HAY UNA PREPARACIÓN PARA LA VIDA EN CASO DE QUE LA PERSONA NO QUIERA SEGUIR EL CAMINO PREDETERMINADO POR LOS SUPERIORES DE LOS HERALDOS Y NO HAY UN APOYO EN LA VIDA DE UN EX MIEMBRO.
La padronización de la personalidad juega profundamente con la autoestima de los niños y estos en cuanto alcanzan la fase adulta continúan con problemas serios con la propia imagen, se encuentran feos, no se miran en los espejos, se niegan a sacarse fotos.
Aún dentro del grupo, mientras muchos niños muestran síntomas típicos de estos disturbios les es omitido a los padres.
Síntomas psicológicos de ansiedad:

  • Constantemente tensión o nerviosismo
  • Sensación de que algo malo va a suceder
  • Problemas de concentración
  • Miedo constante
  • Descontrol sobre los pensamientos, principalmente dificultad en olvidar el objeto de tensión
  • Preocupación exagerada en comparación con la realidad
  • Problemas para dormir
  • Irritabilidad
  • Agitación de brazos y piernas

Síntomas físicos de ansiedad

  • Dolor o presión en el pecho y aumento de pulsaciones del corazón
  • Respiración sofocada o falta de aire
  • Aumento del sudor
  • Temblores en las manos u otras partes del cuerpo
  • Sensación de debilidad o cansancio
  • Boca seca
  • Manos y pies fríos o sudados
  • Náuseas
  • Tensión muscular
  • Dolor de abdomen o diarrea.

La cárcel mental donde se es rehén de sus propios pensamientos y actos, creada después del paso por esa institución, ya dejó mucha destrucción. No sólo el individuo sino toda la familia sufre con los efectos.