Los días en la TFP y después en los Heraldos del Evangelio giraban en torno de las reuniones destinadas a todos sus miembros. Existían otras reuniones destinadas a grupos selectos, para tratar de asuntos específicos. Las reuniones generales tenían como objetivo mantener la unidad de pensamiento en la institución, de esta manera teníamos las reuniones denominadas “Santo del Día” los miércoles, viernes y sábados, y la reunión de recortes los sábados, todas ellas presididas por Plinio. Pero era en los domingos cuando Joao Clá ejercía su influencia sobre los miembros de la institución, en la concurrida reunión denominada Jour le Jour (día a día), que tenía como objetivo, como el propio nombre indica, comentar el día a día de Plinio a lo largo de la semana que terminaba.
Joao, con su don de retórica (manipulación) conducía a todos a su antojo, llevándolos a un culto exacerbado al “fundador” Plinio e indirectamente a sí mismo. Uno de los “Jour le Jour” más emblemáticos se dio el día 13 de junio de 1999, 4 años después de la muerte de Plinio, en ese día Joao Clá declaró cambios que llevarían a los Heraldos a nuevos aires, a una ruptura del pensamiento central de Plinio, o a trasparecer a todos hacia afuera, principalmente a la Iglesia Católica, una nueva directriz de actuación de la institución. Era un día de otoño, un poco frío, pero el sol estaba radiante, Joao proclamó la “Operación Judith”.

Para quien no conoce al personaje, Judith, una mujer bíblica, era una bella viuda, se juntó al ejército enemigo y consiguió seducir a su comandante. En una fiesta, él se embriaga y Judith se aprovecha de la situación y lo decapita. Joao Clá, después de la muerte de Plinio y de “confiscar” la entidad, tiene el deseo de expansión, el deseo desenfrenado de convertirse en el rey soberano de su principado en las montañas. Manteniendo la linea de acción de la TFP, sabe que no conseguiría su objetivo. Plinio siempre combatió el progresismo de la Iglesia, no aceptaba la “Misa Nueva” y era enemigo velado de los obispos. Joao entonces tiene la brillante idea bíblica, volverse una Judith, juntarse al enemigo… ahí sabemos sus intenciones… y después proclamarse Papa de la Iglesia. Locura? La situación es muy loca.
En recientes revelaciones hechas por el vaticanista Andrea Tornielli deslumbramos que el plano es real y que los objetivos son claros.
Vea más sobre el asunto: https://sectaseclesiales.blogspot.com/2015/09/operacion-judith.html