El pasado de los Heraldos del Evangelio es muchas veces desconocido. Dicen haber sido fundados en el inicio de los años 70 y reconocidos por la Iglesia en 2001. Presentándose así, son 30 años de historia pasada bajo silencio.
Los Heraldos provienen de la TFP, movimiento de inspiración católica que nunca buscó reconocimiento canónico. La TFP había conseguido abrir algunos grupos en diferentes países del mundo, grupos que eran siempre muy reducidos fuera de América Latina.
Así, en Francia, en 1977, la TFP había abierto una escuela, la escuela St-Benoit, a 300 km. al sur de París. La escuela era pequeña, con unos 30 alumnos. Quedaba cerca de la ciudad de Chateauroux. Era un tipo de internado donde residían los alumnos.Los padres de familias, católicos conservadores, deseaban dar una buena educación y formación religiosa a sus hijos.
Sin embargo, poco a poco, ellos percibieron que sus hijos cambiaban de comportamiento. No tardaron en quejarse, así como algunos profesores y un sacerdote. Surgió una larga batalla jurídica que fue perdida por la TFP en 1982.
El tribunal de Chateauroux llegó a la conclusión de que la escuela era “un centro de adoctrinamiento y de reclutamiento”. El tribunal afirmó también que …”los funcionarios del internado, compuesto en su mayoría por brasileños, ejercían sobre los jóvenes alumnos un tipo de acción psicológica que hacía con que los alumnos hicieran pasar sus estudios a un segundo plano con el fin de volverse militantes de cierta organización extranjera”. (25 de agosto de 1982).Las quejas contra la TFP francesa eran las siguientes:

  • Ser una secta;
  • Apartar a los padres de los alumnos;
  • El uso del hábito;
  • El culto a Plinio y su madre;
  • Viajes a Brasil;
  • Expresión FMR (Fuente de mi revolución) usada para la FAMILIA;
  • Tener un lenguaje interno;
  • Presión psicológica en los alumnos;
  • Misión apocalíptica de la TFP.

Fue publicado un estudio de 70 páginas contra la TFP titulado: “Tradition, Famille, Propriété, secte ou pas secte?” difundido en los círculos católicos conservadores de Francia.

Así en ese estudio se puede leer: ...”el futuro militante está yendo a las sedes de la TFP de manera cada vez más frecuente y eso lo aparta de su familia primero y de su ambiente natural en el cual él tenía todas sus relaciones”……”Los responsables de la TFP incitan a los alumnos a juzgar a su padres poco a poco, sus familias, en términos de Revolución y Contra-Revolución”…
Por tanto, parece que la historia se repite 40 años después en unas escuelas brasileñas cuya filosofía es la misma: reclutar jóvenes para hacer de ellos guerreros, monjes y esclavos.