Todo el mundo sabe de la existencia de la Siempre Viva (secta interna de la TFP) que presta culto de idolatría a Plinio y a su madre.
En la cuestión de los heraldos tomó otra forma y también adoptó a Joao Clá, que era el principal discípulo de Plinio, como un “Dios en la Tierra” para sus miembros. Sólo que eso siempre fue visto como algo vivido en una cúpula… Eran 30, 40 personas principales, adultas, que vivían esa idolatría. Aunque sean tantas almas yendo para el infierno, uno nunca se preocupó tanto porque uno se veía incapaz de hacer algo. Para esas personas la conciencia ya se endureció.
Lo que ocurre es que cambió. La Siempre Viva en los Heraldos no abarca solamente la cúpula, sino que es -¡pásmese!- la esencia del apostolado INTERNAMENTE, de modo que quien está fuera sólo alcanza a ver la belleza de la liturgia, de las iglesias y castillos, las buenas confesiones, los padres simpáticos.
Internamente es todo diferente. Ahí está el quid de la cuestión: todo el mundo me llamará de loco por creer en eso, porque todo lleva a creer que es bueno. Que es puro. Pero la gran diferencia ahora es que internamente, ellos corrompen y manipulan a los niños desde la más tierna infancia (8 años) que entran a través del Proyecto “futuro y vida”. Este proyecto hace con que el niño comience a frecuentar los Heraldos y de a poco se le enseña a glorificar a una trinidad (compuesta por Plinio, Lucilia y Joao) usando la doctrina de la Iglesia, y así empiezan a vivir en la sede y estudiar en el Colegio de los Heraldos.
Poco a poco van sufriendo una pérdida de identidad y personalidad hasta que completan la mayoría de edad y abandonen completamente la familia.
Los ejemplos de idolatría son infinitos. Van desde jaculatorias repetidas en las oraciones hasta la técnica secreta de subrayar, o sea, mientras rezas para María o para Jesús, en realidad, estás queriendo rezar para Lucilia, Joao Clá y Dr. Plinio.
Ya sé, ya sé, ustedes van a encontrar que esto es un exagero. 
Lo que ocurre que ya tenemos 30 familias desde 2017 hasta ahora, que consiguieron sacar a sus hijos(as) de allá adentro ya con el lavado cerebral hecho. Hay algunas madres con hijas mayores de edad que no quieren volver para casa ni visitar a sus padres ni una vez por año, como hacen los religiosos. Tenemos un sinnúmero de pruebas. Adolescentes que consiguieron salir y revirtieron el proceso de lavado cerebral y hoy consiguen dar detalles de lo que ocurrió con ellos.
Algunos ejemplos:
– Los niños tienen miedo de apegarse a la familia y no adecuarse a la rigurosa disciplina impuesta.
– Ellas tienen miedo de ir para el infierno si vuelven para casa.
– Niños reciben hábito desde los 11 años y jamás cuestionan su vocación, porque no hay un discernimiento vocacional y ni siquiera director espiritual.
– Algunos niños piden un nombre nuevo a Monseñor y él escoge un nombre de santo.
– La correspondencia es controlada por los superiores, antes de que los hijos tengas acceso. Y normalmente la conversa con los padres por teléfono es instruida por la encargada, invadiendo la privacidad de los padres con los hijos.
– A partir de 2016, el agua bendita fue sustituida por el “agua de Papito” que es en realidad agua con jabón que sobra del lavado de su ropa.
– Hay niños que trabajan pintando, haciendo trabajo de jardinería y sirviendo a la institución.
– Cuando llegan a la mayoría de edad, le dan la espalda a la familia y se consagran como esclavos a Joao Clá a través de la “Sagrada Esclavitud” que es la Siempre Viva de hoy en día.
– Muchos cuando salen, desarrollan problemas psicológicos, con casos de intento de suicidio y automutilación.
– Los niños entrenan para la Bagarre (tiempo de castigo según los Heraldos) durmiendo con ropa, usando cuchillos, y con juegos de supervivencia para prepararse para matar a los enemigos de los Heraldos.
– Hay niños y jóvenes con arranques de posesión siendo exorcizado incluso entre sí.
 – Reliquias de cabello, uña, piel, ropa de Joao Clá son disputadas entre los niños.
– Estampas de Lívia, integrante que falleció en 2016, son distribuidas y hasta pedazos de sus botas son considerados reliquia.
– Pétalos del túmulo de Lucilia son usados como té para curación.
– Jóvenes y padres se hacen pasar como místicos y reciben “mensajes del cielo” de los ángeles, de Lucilia y Plinio.
– La familia es vista como algo que molesta para la vocación y que hace mal para el alma. Con eso los niños se refieren a la familia como FMR (Fuente de Mi Revolución). La madre es llamada internamente de F “efe” y el padre es “efo”.
– El joven heraldo hace todo (intenciones, acciones y operaciones) para la mayor gloria de Joao, Plinio y Lucilia (su madre). 
– Los jóvenes son manipulados para “amar a Dios a través del Fundador”, o sea amar a Monseñor es amar a Dios. Por tanto, el amor a Joao debe ser creciente y por encima de todas las cosas.
– Los mayores de edad sólo van a la familia obligados y nunca se quedan a dormir, pues se pueden contagiar “con las cosas del mundo”.