En el mes de mayo de 2017, se filtraron una serie de vídeos y fueron publicados en una plataforma de redes sociales, haciendo público una buena parte de lo que pasa en el ambiente de los HERALDOS DEL EVANGELIO.
La personas que, valientemente, se dispuso a mostrar los bastidores de esa institución a través de esos vídeos en YouTube, fue llamada a testificar en Estados Unidos acusada de dejar filtrar informaciones de dentro de la institución e, infelizmente, fue obligado a retirar todos los vídeos de YouTube. Es importante destacar que gracias a esos vídeos, las madres, pudieron constatar verdades que solamente podían sospechar. A consecuencia de ello, después de esa constatación pudieron liberar las hijas mejores de edad. Sin embargo, a causa de la retirada [de los vídeos], la verdad no llega más al público y los niños siguen siendo llamados, a través de las escuelas, a participar de sus proyectos.
Por acaso, un vídeo publicado por otra persona permaneció. Probablemente, después de este relato, también desaparecerá:
https://youtu.be/31ROhxBcImU
 A continuación, están los enlaces de las fuentes periodísticas sobre ese asunto para confirmar los hechos:

http://www.ihu.unisinos.br/568623-arautos-do-evangelho-o-fundador-renuncia-enquant-o-vaticano-investiga

http://www1.folha.uol.com.br/colunas/nelsondesa/2017/06/1893956-vaticano-investiga-organizacao-catolica-brasileira-por-pacto-com-sata.shtml

http://istoe.com.br/os-inimigos-do-papa/http://veja.abril.com.br/brasil/com-o-demonio-nao-se-brinca/
Frente a eso, y considerando que los HERALDOS DEL EVANGELIO, hasta el momento, tienen el reconocimiento de la Iglesia Católica, la Santa Sede escogió al Cardenal Don Joao Braz de Avis, actual prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, para investigarlos. Centenas de relatos de ex-integrantes, padres de ex-integrantes y también de padres de actuales integrantes (que todavía luchan para sacar a sus hijos de ese lugar), ya fueron encaminados al Cardenal Dom Joao Braz de Avis.
Mientras el Vaticano no concluye las investigaciones, tenemos el deber de manifestarnos sobre esos hechos, para que así, otros padres puedan tener conciencia y opten por autorizar o no a sus hijos a frecuentar esa institución.
Con la exposición de los vídeos y en la medida que comenzaron a sacar a sus hijos y/o hijas de los HERALDOS DEL EVANGELIO,  muchos padres, indignados, comenzaron a descubrir otros hechos. No obstante, los padres de aquellos que ya alcanzaron la mayoría de edad, están en la lucha hasta hoy aguardando una respuesta del Vaticano. Puesto que no consiguen, después de los dieciocho años de los hijos, tener poder sobre ellos para retirarlos de la institución.
No se tiene conocimiento de todo lo que ocurre en el ambiente interno de los HERALDOS DEL EVANGELIO porque hay informaciones que apenas son divulgadas internamente.
Según los relatos enviados por varias familias, los HERALDOS DEL EVANGELIO determinan las decisiones de los niños desde temprano. El abordaje se da en colegios públicos y privados y sus blancos son niños a partir de los 9 años de edad. 
El abordaje ocurre de forma discreta conforme muestra el vídeo extraído de la materia publicada por la APEOESP, en la cual esas visitas son cuestionadas.
Link: https://jornalggn.com.br/educacao/presidente-da-apeosp-questiona-visita-dos-arautos-do-evangelho-em-escola-estadual/

Es donde todo comienza:
Miembros de los HERALDOS DEL EVANGELIO invitan al niño que ganó el sorteo a conocer su sede en la ciudad, ofreciendo cursos de música o artes marciales en el proyecto Futuro y Vida.
Sintiéndose seguros, por entenderse ser una institución con aprobación de la Iglesia Católica y convencidos por el discurso de las integrantes de los HERALDOS DEL EVANGELIO, los padres terminan por permitir esa aproximación. El niño comienza a frecuentar las casas sede en el fin de semana y después gana una beca de estudio para estudiar en su escuela y finalmente convencen al niño y los padres de que es mejor vivir en sus casas por estar desarrollando mejor su “vocación”.
A pesar de existir una forma de admiración y hasta amor por la doctrina católica, existen otros objetivos puestos en práctica allá dentro, sin la debida autorización de los padres o incluso de la Iglesia, tanto así que están siendo investigados por el Vaticano.
No se puede negar que el factor más grave de esta lucha de familias contra los HERALDOS DEL EVANGELIO es el alejamiento de la familia.
El cambio de casa de los niños para la sede en la Sierra de la Cantareira ocurre con la justificación de asistir a la doctrina, a la disciplina y, sobretodo a la “VOCACIÓN”. Los heraldos convencen a los padres y al niño diciendo, insistentemente, que la casa en Sao Paulo es el mejor lugar para que el joven quede cerca del fundador, así puede decidir si el (la) niño(a) sigue el padrón de ellos. Esas sedes en Sao Paulo, llamadas una de Thabor (de los niños) y otra de Monte Carmelo (de las niñas), son dos de las casas de los HERALDOS DEL EVANGELIO, que se parecen a castillos, lo que causa bastante interés en los niños.
Una vez que el fundador afirma que los niños tienen vocación, comienza su “iniciación”, hasta que sea requerido de él dedicación y renuncia cada vez mayores y con eso el alejamiento de los padres y de la familia se intensifica.
¡Es importante destacar que no estamos delante de casos aislados!
Desde el inicio de las investigaciones, los relatos enviados a los obispos encargados muestran historias muy semejantes de las madres de ex-integrantes y también de ex-integrantes.
En todos esos relatos, son expuestos los medios utilizados por los HERALDOS DEL EVANGELIO para crear obstáculos para los encuentros de los hijos con sus padres, hermanos y demás familiares, que van desde la dificultad de hablarse por teléfono, la interferencia en el intercambio de correspondencia, negación de viajes con la familia, compromisos de última hora, en fin… Siempre están muy ocupados. Así, las visitas en casa van disminuyendo y el alejamiento aumentando. Hasta que el hijo(a) alcanza la mayoría de edad y los padres pierden cualquier influencia sobre ellos.
Corresponde destacar que no se trata de jóvenes que en determinado momento de la vida, de forma madura y consciente, escoger volverse miembros de una institución y sí de niños que a partir de los 9 años de edad son convencidos de que en ese lugar, ellos podrán vivir lejos del mundo y hasta de sus padres para alcanzar la salvación. El problema es que los padres sólo se dan cuenta de esa realidad con el tiempo y a veces ya es tarde para revertir lo que fue plantado neurológicamente en sus mentes. Cuando llegan a la mayoría de edad entonces, ya no se puede hacer nada más y se hace imposible tener nuevamente a tu hijo(a).
Casi todos los niños que ingresan a los HERALDOS DEL EVANGELIO pasan a tener “vocación” religiosa automáticamente. No hay ningún tipo de seguimiento espiritual para probar la vocación de esos niños. Y si ellos deciden por cuenta propia que no tienen vocación son mal vistos y considerados traidores de su fundador y sin salvación porque volvieron al mundo. Los niños que están allá comienzan a pensar que cualquiera que no se acoge al carisma de los HERALDOS DEL EVANGELIO, pasa a ser un enemigo que persigue el orden. Eso se aplica a los padres que comienzan a darse cuenta de la realidad y están en desacuerdo con las cosas hechas allá dentro. Pasan a ser vistos como enemigos por el propio hijo.
Mientras no tengamos la conclusión de la investigación promovida por el Vaticano, por la Fiscalía o incluso por el MEC para corregir esa lamentable realidad, deseamos tener la certeza de que el deber de mostrar e informar al público sean cumplidos para estar en paz con nuestra conciencia, incluso sabiendo que corremos el riesgo de ser llamados de perseguidores y enemigos.